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El aprendizaje y la memoria fisiológica
Seguramente, si usted intentó alguna vez hacer dieta sabrá por su propia experiencia que "comenzar" es la parte más difícil. Esto se debe a que hay una inercia en el comportamiento fisiológico y metabólico que es una terrible resistencia al cambio y al aprendizaje de nuevos hábitos de alimentación.
Cuando hablamos de "aprendizaje" no nos referimos solamente al aprendizaje y comprensión intelectual, sino también al aprendizaje práctico, de hábitos y costumbres que si bien pueden entenderse conceptualmente, hacerlos una realidad no es tarea fácil porque también debe haber un aprendizaje biológico.
El organismo se debe acostumbrar, debe aprender nuevos comportamientos, nuevos hábitos, nuevas maneras, nuevas formas y nuevos patrones, a los cuales inicialmente se resiste pero que con asistencia profesional y de una manera adecuada se puede lograr absolutamente.
Este aprendizaje fisiológico y metabólico comienza, aunque usted no lo crea, desde etapas de formación intrauterina. Dicho de una forma más simple, desde que usted se encontraba en el vientre de su madre.
El niño arma, en la "mesa intrauterina", su modalidad alimentaria. Así, la cantidad y la calidad de lo que la madre consuma durante su embarazo, integrarán la memoria sensitiva de este niño. Este hecho destaca la importancia de adquirir hábitos de buena alimentación desde la gestación.
La tendencia actual en cuanto a las dietas, es poner énfasis en la alimentación nutritiva y saludable y no tan solo en "bajar de peso". La obesidad es la presencia de grasa en exceso y no solo el aumento por encima de lo normal del peso corporal. Por lo que, el objetivo no tiene que ser el descenso ponderal sino cambiar la composición corporal y los hábitos alimenticios.
¿Cómo deben ser las dietas que acompañan al aprendizaje de nuevos hábitos y conductas alimenticias?
La American Dietetic Association, propone dietas que tengan los grupos básicos de nutrientes alimentarios, prestando especial atención a 3 parámetros que deben estar presentes. Las dietas deben ser:
- Balanceadas
- Placenteras
- Sustentables en el tiempo
Objetivos terapéuticos
En boletines anteriores hablamos de un concepto muy importante: El Efecto Rebote. Para evitar el terrible efecto rebote y lograr un peso saludable, el objetivo no se centra en "bajar de peso rápidamente" sino en "bajar de peso bien" de manera que el peso perdido no se vuelva a recuperar.
La rapidez en el descenso de peso debe ser la adecuada a su ritmo metabólico de manera se dé el tiempo necesario y suficiente no solo para bajar de peso, sino también para el efectivo aprendizaje metabólico y fisiológico.
El objetivo terapéutico será la disminución de 10 % del peso corporal en un año, logrando así el "fitness" (entrenamiento) metabólico, esto es, ausencia de parámetros clínicos o bioquímicos asociados al exceso de masa grasa corporal.
Cómo confeccionar un plan de alimentación saludable
Un parámetro para tener en cuenta al momento de confeccionar un plan de alimentación saludable, es que los alimentos que elevan fácilmente los niveles de azúcar en la sangre (glucemia) dan un bajo grado de saciedad del apetito por lo que el paciente al ingerirlos, al cabo de un corto período de tiempo (alrededor de una hora), vuelve a tener apetito lo que lo lleva al paciente a volver a comer.
A esto se lo denomina Índice Glucémico (IG), el cual debe ser menor a 55.
Así, existen alimentos como el pan que, si se consume el pan "blanco" que tiene un IG elevado dan baja saciedad del apetito, a diferencia del pan integral o de centeno que da más saciedad que el primero. Otros ejemplos son las pastas, legumbres, zanahoria cruda, la banana, la ciruela, el arroz parvorizado ("al dente"), batatas, etc. No son buenos en este sentido las barritas de cereales, pan blanco, dulces, galletitas de agua, papa, etc.
Conclusión
Lograr o mantener un peso saludable es totalmente posible cuando, por medio de asistencia profesional, se diseñe un plan de acción adecuado a su medida, logrando un correcto aprendizaje metabólico y fisiológico, evidente en cambios de conductas y hábitos, concreto en cuanto al logro de su peso óptimo, y placentero porque usted puede bajar de peso SINTIÉNDOSE BIEN.
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